Nunca he entendido cómo escribo tan poco en este blog con lo que me gusta hacerlo. Ahora he decidido tomarme 30 minutos para escribir. Lo que tardo en acabarme el café, y lo que debería tardar para no llegar tarde al sitio donde he quedado.
Quiero hablar sobre la paz, pero no sobre la paz mundial. Me gustaría hacerlo pero es un tema que ahora mismo se me hace algo grande. Hablo de la paz interior. Ayer me desperté y sentí esa paz interior en mi pecho.
Pero eso no fue lo primero que pensé. Mis primeros pensamientos fueron negativos. Me sentí algo cabreado con ciertas cosas y/o personas, quizás decepcionado. La cuestión es que enseguida me di cuenta de que esos pensamientos no eran propios de mi ser, ni dignos de ser pronunciados.
Entonces me di cuenta, otra vez... Ya hace tiempo, en un sitio muy lejano y una situación muy diferente, sentí lo mismo y pensé que nunca olvidaría lo aprendido.
No puedes ni nunca podrás sentirte libre de odio hasta que no decidas perdonar. Porque es en ese momento, el momento en el que decides tomártelo a bien, cuando sientes aquel alivio.
La rabia nunca te dejará ver las cosas tal como son, nunca te dejará pensar las cosas con claridad y jamás podrás entender que todo el cabreo mundial es una cadena infinita, como un perro que se muerde la cola.
Puedes seguir esa cadena toda la vida, atándote cada vez más a ella y acabando como parte de ella. Puedes pasarte toda la vida odiando, criticando y lamentando, pero no acabarás en el mismo sitio en el que empezaste.
Perdónale a la sociedad por como es, perdónale a la gente que te amarga el camino, perdónate a ti mismo por sentir rabia, libérate.
Responde a los gritos con susurros, devuelve sonrisas a quienes te saquen los dientes y muestra compresión a los que te odien.
¿Me han metido algo en el café o de verdad es posible?
Trataré de demostrarte que SÍ, espero que tu también lo intentes.
creo que una manera de vivir sin rencor es no tener que perdonar.
ResponderEliminarlograrlo consiste en entregarlo siempre todo por instinto y el bien de uno mismo sin esperar (por eso no me gusta la palabra esperar). De esa manera cada quién se llena de lo que cada uno hace y perjudica menos el otro.
creo que es ser altruista aunque ya no se si creo o no haha